No se ha encontrado una relación directa entre la cantidad de pelo del bebé que está por nacer y las náuseas o vómitos en la embarazada; lo que sí está demostrado es que estos síntomas pueden estar incrementados por un estado alterado crónico del tubo digestivo, el estado emocional de la embarazada, y por supuesto el estado incrementado de las hormonas natural en el embarazo.