El Punto G ¿Realmente existe?
Si mis queridas pacientes, vamos a causar controversia.... o tal vez no y ustedes me darán la razón. Pues resulta que en un estudio en donde intervinieron 1800 mujeres realizado por el equipo de Kings Collage de Londres y cuyo trabajo fue publicado en La Revista de Medicina Sexual, concluyeron que no se encontró ninguna prueba de la existencia de esta zona erógena.
Y fue un estudio muy ingenioso, ya que se realizó en gemelas idénticas, esto tiene como intención de que ellas comparten los mismos genes, lo que implica que sus organismos son idénticos, por lo tanto, ante la pregunta de que si tenían punto G, una de ellas contestaba que sí, era lógico pensar que la gemela contestaría en el mismo sentido; sin embargo este patrón nunca se encontró.
"Las mujeres pueden argumentar que la dieta o el ejercicio ayuda a tener el punto G, pero en realidad es virtualmente imposible encontrar rastros reales"", dijo Tim Spector, coautor del estudio.
Pero entonces, que es lo que pasa con las mujeres que dicen si tener el punto G? Algunos estudiosos en la materia señalan que la zona erógena no necesariamente se presenta en un punto particular de la anatomía humana, es más puede haber ( y de hecho lo hay) varias zonas erógenas y su sensibilidad, excitabilidad o inhibición dependerá del cerebro de cada individuo.
El punto G fue bautizado así en honor al ginecólogo alemán Ernest Gräfenberg quien lo describió hace más de 50 años y dijo que estaba situado en la parte frontal de la vagina a una altura de entre 2 y 5 centímetros. Sin embargo no se ha corroborado o comprobado que exista desde el punto de vista celular algún grupo de células diferentes o especialmente conectadas al sistema nervioso, lo que permitiría que el impulso sensitivo especial llegara al cerebro para ser concientizado.
No obstante, el hecho de que se haya descartado la existencia de un tejido genital especialmente facilitador de las sensaciones, excitación y orgasmo, no significa que desistan en su esfuerzo por encontrarlo. Suena contradictorio, ¿para que buscar algo que no existe?; porque en ese intento encontrarán formas nuevas de caricias, de juegos sexuales, de integración con su pareja y créanme que eso es mas divertido y excitante que cualquier punto G.